Sin duda, por medio de los artículos anteriores se crea una disyuntiva frente a los consejos de este blog, que para algunos son un poco atrevidos. Frente a ello, me he querido referir a la confusión y distancias existentes entre ser una “pecadora” con libertad de expresarse sexualmente y una prostituta, warra, gamberra, concubina… o como quieran llamarlas.
Desde los registros
más antiguos de la humanidad, han estado presentes mujeres que se dedican a
trabajar con su cuerpo para ganarse la vida. Obviamente, este artículo no
pretende juzgarlas; simplemente hacer la diferencia. En la actualidad, vivimos
una emancipación femenina, desde






Comentarios recientes